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¿Qué es el radón?


El radón es un elemento químico radiactivo que en la tabla periódica se encuentra dentro del grupo de los gases nobles (Rn). En la naturaleza tiene distintas formas de presentarse (isotopos) y una de ellas, la más estable y abundante, es el 222Rn; es la que aparece en mayor proporción y la que supone un riesgo potencial para la salud de las personas. Procede de la desintegración de otro elemento químico, el radio, que a su vez procede de la línea de desintegración del uranio. La vida media del 222Rn es de 3 a 4 días (3,8 días) y luego se transforma en polonio, emitiendo partículas alfa, que son las que dañan el ADN de nuestras células, volviéndolas cancerígenas.

El 222Rn, al que llamaremos simplemente radón, es un gas que en espacios abiertos no tiene una concentración elevada, pues se diluye en la atmósfera y no presenta ningún peligro, pero en espacios cerrados como viviendas o centros de trabajo, puede acumularse en altas concentraciones llegando a ser muy perjudicial para la salud.

La Organización Mundial de La Salud (OMS) considera al radón como la segunda causa mortal del cáncer de pulmón (la primera es el tabaco). El radón es un asesino silencioso, pues no se oye, no se ve, es insípido y no huele, y va dañando nuestro organismo poco a poco sin que nos demos cuenta. La OMS advierte de la importancia de determinar si nuestra vivienda o lugar de trabajo se encuentra expuesto a concentraciones de radón que superen los límites recomendados por los organismos públicos de salud.

La Unión Europea es muy consciente del peligro que supone el radón para la salud y ha emitido una directiva que, a partir de 2018, todos los países de la Unión deben regular y legislar sobre la presencia de este gas en las viviendas y en los centros de trabajo: DIRECTIVA 2013/59/EURATOM DEL CONSEJO de 5 de diciembre de 2013, por la que se establecen normas de seguridad básicas para la protección contra los peligros derivados de la exposición a radiaciones ionizantes. Esta directiva obliga a los Estados miembros a que establezcan niveles nacionales de referencia para las concentraciones de radón en recintos cerrados, tanto de viviendas como en los lugares de trabajo, y que dichos niveles no deben superar los 300 Bq/m3. Por su parte, la OMS recomienda que el nivel de referencia sean 100 Bq/m3. Algunos países como EEUU señalan como nivel de referencia 150 Bq/m3.

La determinación de la concentración de gas radón en recintos cerrados se realiza con métodos sencillos, económicos y altamente fiables. Es recomendable trabajar con laboratorios que cumplan todos los requisitos de calidad y protocolos de actuación conforme a las normas internacionales y a las recomendaciones de la Unión Europea y del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN).

Eco Assistance realiza sus análisis en el prestigioso laboratorio Radonova, en Uppsala (Suecia), acreditado según la norma internacional ISO 17025. La acreditación ISO 17025 implica que la entidad acreditada está sometida a ejercicios de intercomparación de forma periódica y de manera anual. Tanto sus métodos de análisis como la parte administrativa están auditados por una entidad externa; del mismo modo, sus equipos están sometidos a calibraciones y verificaciones periódicas.

Noticias sobre radón


El País: Cerco al gas cancerígeno que invade casas de media España

La Provincia: Gran Canaria tiene un nuevo reto: atar en corto al radón

Diario de Avisos: Estudian la presencia de radioactividad natural en todo el territorio canario

Diario de Avisos: Un informe de la ULL sobre el radón en la Policía Local de Santa Cruz de Tenerife descarta riesgo para la salud

rtvc: Casas cueva, el cultivo ideal para el gas radón

Antena 3: ¿Qué riesgos conlleva estar expuesto al gas radón?

El País: La otra radiactividad

El Día: Científicos de la ULL buscan la forma de erradicar el radón de las casas cueva

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